HISTORIA

La falta de estudios históricos y arqueológicos hechos en la zona de La Cabrera no permiten conocer con exactitud nada de nuestra historia hasta tiempos bastante recientes.

Lo único cierto es que se conservan ruinas de las épocas de los Celtas-Astures y Romanos de entre los siglos V y I a C . Seguramente el origen de Encinedo se remonta a la época en que los pastores y agricultores Astures fueron ocupando nuevos territorios y se fueron asentando en los "castros", que empezaron siendo campamentos situados en puntos altos de la geografía, para defenderse mejor de los enemigos y al ir aumentando la población ,fueron creciendo hasta convertirse en el primer modelo de cultura urbanística. El castro en un principio era una construcción redonda, hecha de maderas puestas en vertical con otro pilar de madera en el centro que sujetaba el tejado hecho con paja, costumbre que ha llegado hasta hace muy pocos años a los habitantes de Cabrera, y cerrada alrededor con ramas entrelazadas entre los palos verticales, y con los agujeros que quedaban tapados con barro. Mas tarde se fue introduciendo la piedra en su construcción, conservando su forma redonda y construyendo murallas y fosos alrededor de los poblados.

Con la llegada de los romanos, atraídos por las riquezas mineras de la zona, se mezclaron las culturas y los castros fueron ocupados también por estos y la forma redonda de construir se fue perdiendo y mezclando con la forma rectangular de las "domus" romanas. Así podemos ver en Cabrera construcciones redondas como los palomares, hornos y corrales de ganado tanto como casas, cuadras y pajares rectangulares.

También se conservan de los Romanos los "carriles", por los que llevaban el agua hasta la explotación aurífera de Las Médulas, la mas productiva del imperio romano.

En los montes del pueblo de Encinedo se pueden ver dos "carriles" claramente, aunque deben pasar al menos tres, puesto que en los montes de Losadilla se ven tres que salen del valle del Río Pedro y deben pasar obligatoriamente por Encinedo. Estos "carriles" se empezaron a construir poco antes del abandono de la explotación de Las Médulas por lo que quedaron sin concluir y nunca fueron usados.

CARRIL DEL ¨ARIGUELO¨

¨MOURONTA¨

Cuentan que el primer asentamiento de Encinedo fue en el paraje conocido como "Mouronta". No se encuentran actualmente rastros de que allí hubiese un pueblo, pero su proximidad con los prados y tierras llamados del "Castro" hacen que sea una historia bastante creíble. Mouronta esta situada en un lugar llano, cerca de los prados y tierras mas fértiles y con abundante agua en el río y valle de trabazos. Los lugares de caza y pesca estaban cercanos, así como las bellotas, con las que hacían el pan. Al lado está un puente sobre el río Cabrera que se ha reformado muchas veces, pero del que nadie ha oído hablar de cuando se construyo por primera vez.

Cuentan también que en un lugar de "Valdeirixa" llamado "la revuelta de San Mamet" había una Iglesia con tres campanas en la que se reunían para la misa los habitantes de Trabazos y Encinedo. En este lugar hasta hace muy poco tiempo aún se podían ver restos del antiguo cementerio, como grandes piedras dividiendo las tumbas.

Seguramente los fríos inviernos a la orilla del río y algunos accidentes que se cuenta hubo en el, empujaron a estos primeros habitantes a establecerse en un lugar mas soleado y estratégico como es el actual emplazamiento, el agua seguía estando cerca y había una fuente en medio que hoy esta tapada por el hormigón, llamada fuente de la "Cagayona".

De los primeros habitantes de Encinedo había algunos que se dedicaban ha hacer unos vestidos con paja y correas de cuero, que vendían a los demás habitantes de la zona. A estos vestidos le llamaban "carozas", por lo que tanto a los que los hacían como a los demás habitantes de Encinedo se les empezó ha llamar "Caruceiros", gentilicio con el que actualmente se nos sigue conociendo.

Después del dominio romano, fueron los Suevos los dominadores de estas tierras y más tarde los Visigodos.

De ninguno de ellos se conservan elementos que destaquen. Dice la historia que durante esta época se produjeron abundantes repoblaciones de la zona con el consiguiente aumento de la población, lo que supuso además un avance en las técnicas de cultivo y pastoreo en toda la Cabrera.

A partir del año 711 se produce la llegada a España de los Musulmanes, que en poco tiempo dominaron prácticamente toda la península y debido a su larga presencia han dejado en la zona infinidad de cuentos y de historias fantásticas sobre moras encantadas que se aparecían sobre todo a los pastores.

Expulsados los musulmanes y durante el periodo medieval, la Cabrera pasa a estar bajo la influencia de los monasterios, en este caso del de San Pedro de Montes, que tenia propiedades en el Bierzo, Valdeorras y el Valle de Valdueza, además de en la Cabrera.

Tras la crisis que sufrieron los monasterios, la Cabrera pasó a depender del marquesado de Villafranca que fue concedido por los Reyes Católicos en 1475 a la familia Alvarez Osorio, teniendo un gobernador para la zona que residía en Quintanilla de Losada. Ya entonces se dividió la Cabrera en los ayuntamientos casi tal y como hoy se conocen, y que entonces se denominaban Cabrera, Ribera y Valle de Losada, que es donde pertenecía Encinedo.

El ayuntamiento del Valle de Losada estaba entonces en La Baña y no siempre lo formaron los mismos pueblos, ya que Castrohinojo llegó a pertenecer a la Ribera y Villarino al Valle de Losada. También Casayo y Lardera, que ahora son de Orense, pertenecieron durante unos años al ayuntamiento con sede en La Baña.

Durante esta época se plantaron las primeras viñas y llego el cultivo de la patata que ha tenido gran importancia en nuestra economía.

En el siglo XIX y principios del XX aumentó la población considerablemente y la tierra de cultivo empezó a escasear, lo que repercutía en la economía familiar y empujo a muchos habitantes de Encinedo y de otros pueblos de la Cabrera a emigrar hacia Cuba y Argentina, donde es raro que alguna familia no tenga parientes ya que muchos se quedaron allí. Otros emigrantes eran temporeros que se dirigían a Córdoba y Sevilla andando para trabajar en los cortijos durante la época que menos faenas había que hacer en el pueblo.

En está época empezaron a funcionar las primeras escuelas de la zona, aunque no existían en todos los pueblos y los alumnos a veces se debían desplazar a otro pueblo para asistir a clase cuando tenían tiempo libre, ya que las faenas de casa seguían siendo lo primero.

Hasta el año 1960 fue una época especialmente dura y mísera, acentuada por la guerra civil a la que se vieron obligados a ir los hombres mas válidos para trabajar y algunos de los cuales no volvieron. Acabada la guerra, los habitantes de Encinedo y comarca, que nunca habían tenido ninguna tendencia política se vieron envueltos en la lucha entre los rojos huidos al monte y sus perseguidores. Muchos de los votantes de las izquierdas fueron asesinados por los falangistas solo por su voto o por su ayuda a los huidos. Mientras los rojos robaban a los que tenían algo para sobrevivir y en algún caso poco claro, se dice que asesinaron a alguien que consideraban delator. Tras la muerte de Girón, la cosa se calmó un poco, ya que la población quedó solo bajo el abuso de la Guardia Civil, que fue sufrido principalmente por los que se dedicaban al "extraperlo", comerciando con artículos en su mayoría de primera necesidad.

A mediados de los 50 comenzó una nueva emigración hacia los países de Europa, siendo Suiza y Alemania los principales destinos y en menor medida Bélgica, Holanda y Francia.. La mayoría de estos emigrantes ya han regresado y se han establecido junto con los que salieron años mas tarde en las principales ciudades Españolas.

Hacia 1967 llegó la carretera a Encinedo y con ella el transporte de viajeros y mercancías se hizo mucho mas fácil, ya que no había que ir andando o en caballeria hasta Quereño que era la estación mas cercana de tren.

A partir de la llegada de la carretera la evolución de Encinedo ha sido bastante rápida hasta llegar a un nivel aceptable. Poco tiempo después llegó la luz, que sustituyo aun acumulador que la familia Colino instaló al lado del río y que con la fuerza del agua permitió durante varios años tener luz eléctrica en casa. Su defecto además de la poca potencia era que no se podían apagar las luces ni de noche ni de día.

Pasados los 70 llego el teléfono, habiendo uno solo para todo el pueblo, lo que se solucionó hace pocos años con un moderno repetidor que permite que exista el teléfono en casi todas las casas sin el uso del cable, lo que también representa un problema cuando falta la luz eléctrica.

Hacia 1980 comienzan las primeras explotaciones de pizarra de la zona, lo que supone el abandono casi total de la agricultura y ganadería. Asimismo, bastantes de los emigrantes que se habían ido están volviendo para trabajar en las canteras, lo que ha supuesto en algunos casos el aumento de población de algunos pueblos y el rejuvenecimiento de la población.

Este progreso también ha traído consecuencias negativas como la destrucción de paisajes que han sido sustituidos por enormes escombreras sin control y el empeoramiento de la calidad del agua del río Cabrera que además de lodos de canteras ha estado sufriendo la falta de depuradoras y de servicio de recogida de basuras hasta hace muy pocos años.

De todos modos poco a poco se va borrando esa imagen de tierra mísera que un día relató Ramón Carnicer en su libro "Donde Las Hurdes se Llaman Cabrera".

F. J. Losada

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